Descripción
190 páginas. Ser sabido es una de las mayores necesidades del ser humano. Van Gogh nunca fue sabido. Sus cuadros fueron mirados por ojos analfabetos de sus colores o domesticados para no ver, o inexistentes por no saber que ser es ser distinto. Van Gogh nunca fue sabido y eso lo llevó a cometer esa cobardía a la que muy pocos se atreven denominada suicidio. Van Gogh nunca fue sabido y presumo que la autora de este libro tampoco lo es, sólo así se explica que Susana Sisman sea una de las mejores escritoras del país y recién la conozcamos por estas páginas.





