Descripción
292 páginas. Dice el autor: He aquí un libro que no defraudará al lector, un libro realmente único por su amenidad y, además, en el sentido de que sólo su autor podía escribirlo. “Yo no soy un escritor -viene a decirnos Chevalier, a modo de excusa-; perdonen, pero yo no tengo la obligación de escribir bien; claro que tampoco los escritores tienen la obligación de saber cantar”. Finas palabras éstas, aunque de una excesiva modestia: en realidad es éste un libro estupendo, que se lee de un tirón, más atractivo que la más interesante novela; un documento de primera mano sobre unos tiempos pasados, pero aun lo bastante cercanos para que muchos los recuerden con nostalgia; una vida de artista, en fin, que es una lección de voluntad y de método que Chevalier, a sus robustos sesenta años, brinda a los jóvenes de nuestra época que tengan ambición y facultades para triunfar.





