Descripción
Colección Argentina. Contiene reproducciones fotográficas en blanco y negro. Nacido en el seno de una familia hondamente enraizada en la historia y las letras argentinas, Roberto de Laferrère fue un destacado representante de la generación que, en nuestro país, debió asomarse a la responsabilidad ciudadana después de la Revolución Rusa y la Primera Guerra Mundial. En esa hora difícil y en los años que siguieron, Laferrère se reveló como un brillante periodista y ensayista político. “No era precisamente un literato, aunque manejaba la pluma con talento y asombrosa facilidad; ni un ideólogo, aunque una coherencia de ideas fundamentales orientaba su pensamiento; y menos un utopista, aunque para ello le sobrara imaginación. Era razonador, lógico, bastante caviloso y en extremo delicado en materia de conducta. Sus convicciones firmísimas las sostenía con pasión, a veces agresivamente, pero, en última instancia, más que las abstracciones de la inteligencia, contaban para él las calidades morales que ennoblecen a las personas de carne y hueso: el honor, la altivez, el valor, la lealtad, la modestia, el desinterés.” Por su parte, Carlos Ibarguren (hijo) no solo ha heredado el nombre del famoso historiador argentino; también ha recibido en herencia una constante preocupación por el destino nacional que, en su caso, se ha volcado en obras como De Monroe a la buena vecindad. La comunidad de ideas y de acción pública del autor de este libro con Roberto de Laferrère le permite llevar a cabo algo más que una biografía bien documentada, pues logra evocar en sus páginas un capítulo vivido de historia argentina.




