Descripción
255 páginas. Después de siete años de exilio (exactamen-siete años, siete meses y siete días, según los ha contado él) retorna Costantini a Buenos Aires. Su recalcitrante amor por la ciudad, sus ganas de caminar sus calles, de estar con sus amigos y de trabajar en sus cosas, hacen que Costantini no conceda demasiada importancia a lo mucho que hizo en estos años de lejanía (varios libros escritos, varios libros publicados, varios premios importantes obtenidos, etc.) y que en cambio se prepare alegremente para esta nueva etapa de trabajo que comienza con su reciente llegada a Buenos Aires el 16 de enero de 1984, fecha a la que él suele llamar “mi segundo nacimiento”. Está bien entonces que la EDITORIAL BRUGUERA festeje este nacimiento con la publicación de tres libros de Costantini: la novela De Dioses, hombrecitos y policías, ya conocida en varios países, y dos libros inéditos: la novela La larga noche de Francisco Sanctis, y la colección de cuentos En la noche. ¿Será necesario agregar que Humberto Costantini es porteño? Meterse en el mundo de De Dioses, hombrecitos y policías conocer de cerca a sus increíbles personajes, volar sin mayores dificultades desde el Olimpo, empenachado de nubes, hasta una casita de la calle Teodoro Vilardebó, en Villa del Parque, o hasta una oficina de la Superintendencia de Seguridad en donde se reúne un siniestro grupo de parapoliciales encabezado por “El Chivo”, permite comprender a fondo las palabras de Costantini. La novela atrapa como podría hacerlo una novela policial. La realidad de De Dioses, hombrecitos y policías se torna más vivida y más creíble que la misma realidad. Es probable que el lector también se sienta “arrancado” de su realidad para sumergirse plenamente en el mundo de José María Pulicicchio, de Romualdo Chávez o de la señora Zimmerman, en cuyos destinos, manejados por Afrodita, Atenea o el implacable Edes, podrá ver una parábola de su propio destino.




