Descripción
Colección Esquemas, 52. Romero Brest ha subrayado, desde el comienzo de su labor, una de las conquistas más importantes de la moderna crítica de arte: la necesidad de ordenar la visión del fenómeno estético sobre una previa indagación conceptual. En efecto, nuestro autor desmenuza los problemas filosóficos y psicológicos implicados en la obra de arte. Ha puesto a contribución para ello su conocimiento de los intentos de acceso al ser de la metafísica más reciente. Pues, en última instancia, el arte es revelación de una presencia inagotable en su dimensión constitutiva: la presencia de lo real. Esta exhaustiva elaboración teórica está enraizada en un profundo conocimiento de la historia del arte, en una frecuentación intensiva de las formas plásticas en que se ha objetivado el espíritu del hombre a través de los tiempos. El objeto del presente ensayo no es suministrar información acerca del cubismo sino inducir en el lector una actitud espiritual tal que desde ella pueda contemplar la esencia del cubismo. No se trata de explicar lo que en el fondo no se comprende por explicaciones, sino de ver lo que aparece, el fenómeno. Los datos y las explicaciones no podrían sustituir esta comprensión que nace del contacto intuitivo con la obra. En cambio sí nos pueden servir para ello —supuesta la frecuentación de las obras— estos toques de atención que orientan nuestra mirada hacia lo verdaderamente significativo de lo que se nos da como cubismo.




