Descripción
205 páginas. SOMBRA Y ENIGMA DE VELÁZQUEZ, la obra que ESPASA CALPE ARGENTINA incorpora hoy a su Serie de GRANDES BIOGRAFÍAS, es un estudio completísimo del inmortal pintor, pues en él se trata con igual penetración y novedad interpretativa la faceta humana y la faceta creadora de Velázquez. Su autor, Juan de la Encina, es vastamente conocido en el mundo de habla hispánica, habiendo cimentado el ilustre escritor vasco su gran reputación como crítico de arte a través de largos años de labor y permanente vigilia de todas las sutiles transformaciones qué en el orbe de las apreciaciones artísticas ejercen el tiempo y la trasmutación de los valores. Así, en esta espléndida biografía velazqueña, Juan de la Encina presta debida atención a las últimas teorías lanzadas en torno al hombre, Velázquez, ese caballero, Don Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, que procedía de una noble pero empobrecida familia, y que, casado con la hija de Pacheco, uno de los pintores y críticos más importantes de la época, se convierte en el pintor del rey Felipe IV y vive en palacio la mayor parte de su vida, dedicado sólo a pintar, a observar día tras día, y tal vez hora tras hora, las infinitas gradaciones de esa luz guadarrameña —el Guadarrama, a su vez, está siempre mirando a Madrid— que bañaría a perpetuidad todos sus cuadros. Una vez más ha tentado a Juan de la Encina esa cerrada vida de artista que se transfiere totalmente en su creación, pues como él dice: “esa pintura de apariencia tan sencilla, tan evidente e imperativa, encierra y expresa con sus pigmentos un lírico e inquietante misterio en su clásica e impecable serenidad”, y evocados y nuevamente dilucidados por la aguda pluma del escritor, desfilan por las páginas de este libro los retratos de los reyes y de los bufones —esos “hombres de placer”, como se les llamaba—, de las infantas y de los enanos, el “cuadro de Las Lanzas”, y esa pintura increíble que se llama “Las Meninas”, donde ha sido apresado para siempre un instante de vida plena, recorridos por vivida sangre y vividos nervios cada uno de los personajes, y reunidas, personas y cosas, por la magia de la luz y del espacio, de los que era soberano absoluto Don Diego de Velázquez, el más universal de los pintores de España, tierra perenne de grandes pintores.





