Descripción
166 páginas. [antotaciones con tinta en la contratapa] Título del original en francés: Freud. Traducción de Jorge Jinkins y Mario Levín. El psicoanálisis no tiene garantizado su futuro; está expuesto a ser ”recuperado” por sistemas tradicionales de pensamiento. Su origen oficial, la preocupación de “curar” algunas enfermedades “nerviosas”, aún lo cubren con su sombra. El psicoanálisis tuvo otro origen que tste punto de partida médico. Al fin de cuentas, Charcot no pudo arrastrar a Freud, no pudo encerrarlo en la convicción de que era posible elaborar la etiología de la histeria del mismo modo que en las otras enfe;medades. Freud tardó mucho tiempo en comprender qué significaba mantener con Charcot una relación semejante a la de los histéricos con el médico francés. Elaboró esta relación con Fliess, supo realizar la transferencia y reconocerla como un “fenómeno normal” y fundamental. Conocemos las consecuencias: el hombre está básicamente dividido, desgarrado en su estructura, abierto sin cesar a algo distinto de lo que imagina ser (digamos, para simplificar, al inconsciente), y condenad’o a alienarse en las barreras protectoras de la “salud” como en los vagabundeos de la “locura”. — O. Mannoni




