Descripción
Título del original en italiano: Felix. Traducción de Fernando Anselmi. Leo Félix, que es, en la ficción de esta novela extraordinaria, un célebre ministro que actuó entre 1930 y 1990, es evocado, un siglo después, por un historiador. Todo lo que lo rodeaba entonces ha desaparecido y no existen ya las mujeres a quienes quiso, los hijos que nacieron de sus amores, sus amigos y sus enemigos, sus detractores y sus admiradores, que lo seguían con entusiasmo y lo aplaudían con frenesí. Se han desvanecido ya las pasiones que suscitó y los elogios que provocó y viven en el ocaso de los vagos recuerdos sus victorias y sus fracasos. Solamente permanecen inalterables las tierras, las aguas y los cielos que él conoció. Y tanto ha descendido su mundo hacia los abismos del olvido, que toda su vida, con sus amores y sus odios, parece haberse perdido en el recuerdo, sobreviviendo únicamente imágenes opacas y desteñidas. Pero en un día de 2090 un historiador, como queda dicho, lo evoca, y, al poner fin a su obra, escoge un grupo de fotografías para ilustrar su libro. Son escenas de nuestro tiempo, de estos días que vivimos. Son las fotografías de la mujer y del hombre de este siglo nuestro. Son los hechos de estas horas que transcurren a nuestro lado, con niños, viejos y jóvenes de estos días, con poetas, militares, comerciantes y banqueros de estas horas, gente famosa y adinerada y gente desconocida y miserable. Y todo este pueblo, del que somos parte, comienza entonces a moverse, a actuar por obra del autor, y sus muertas vidas cobran aliento vivificante. En su esencia, esta obra es una irónica alusión a la Historia, que no existe, según el autor, porque lo único que tiene existencia real es el impulso de los hombres a prolongarse más allá del finito espacio de vida, que es su existir. A su juicio, los seres humanos desean solamente que el espectáculo, el de su existencia, concluya bien, y como ocurre generalmente que termina deslucida o monótonamente, el hombre ha inventado la Historia, que atenúa sus faltas y sus defectos y lo deja bien ante la posteridad. Tesis, indudablemente, discutible y polemizante, pero audaz en su concepción y diestra y certeramente desarrollada por Scanziani, que es un destacado escritor suizo-italiano de nuestro tiempo.





