Descripción
276 páginas. Primera edición con dedicatoria firmada por el autor. “Yo conocía mi destino y lo encontraba glorioso. Mi destino era dar testimonio de las llamaradas y los témpanos del corazón humano, levantar los párpados del dolor que enrojece los ojos de los hombres y perforar con la punta de diamante del verbo, la roca del oráculo, jugándole buenas pasadas a la locura, y apretando la belleza entre mis piernas de jinete. Mi destino era librar la gran batalla, la de mis grandes mayores, la que revelaría algún día esa verdad desnuda que está ante nuestros ojos y que sólo aguarda el canto que la anuncie. Sabía que semejante sed de absoluto se paga con la vida. No ya con una muerte heroica y bella. Sino viviendo una vida sin paz y sin contento, sin respiro y sin misericordia, sin verdaderas mujeres, sin verdaderos amigos, sin la pequeña dicha del hombre cotidiano, haciendo frente al repudio de este mundo. Lo sabía porque a ello estaba destinado. Y lo encontraba glorioso.” Con estas palabras expresa la esencia de su arte y de su vida, que son en él la misma cosa, el autor de este libro deslumbrante, dramático, mordaz, profundo, magistral.





