Descripción
236 páginas. El comisario Sánchez-Tello —que otorga unidad a las diversas historias— no es un superhombre. Es un funcionario, un profesional, un obrero de la justicia que cumple con su obligación de aclarar crímenes y resolver enigmas. Los cuentos se han insertado siguiendo un orden cronológico de creación. Y el comisario, que comienza siendo un personaje secundario en narraciones en las que se resuelven problemas, acaba por ser el protagonista de cuentos en los que se resuelven casos. Es decir, historias que encajan algo más en la vida cotidiana y en su dramática ambigüedad y que, por ello, se apartan del «cuento-problema», estimulante, sin duda, pero inevitablemente más artificioso.




