Descripción
¡Ajá! Sí lo es retoma la vida de Frank McCourt exactamente donde terminaba Las cenizas de Ángela. En 1949, con diecinueve años, abandona Irlanda y llega en barco a Nueva York convencido de que Estados Unidos será la tierra de las oportunidades que imaginaba desde Limerick. El encuentro con la realidad resulta bastante menos romántico: trabajos mal pagados, habitaciones precarias, hambre, soledad y las dificultades propias de un inmigrante joven que intenta encontrar su lugar en una ciudad que apenas conoce.
McCourt relata sus primeros empleos, su adaptación a la vida estadounidense y posteriormente su paso por el Ejército de Estados Unidos y una temporada en Alemania. De regreso en Nueva York intenta acceder a una educación que parecía fuera de su alcance y comienza a construir lentamente una vida distinta. Los libros se convierten en uno de sus grandes refugios: la literatura le permite sobrellevar las frustraciones cotidianas y, finalmente, imaginar un futuro más amplio que el reservado aparentemente para un inmigrante pobre.
Como en Las cenizas de Ángela, McCourt cuenta experiencias duras sin abandonar el humor, la ironía y la mirada autocrítica. El libro habla de inmigración y pobreza, pero también de educación, trabajo, identidad, familia, amor y del complicado proceso de convertirse en adulto. El célebre «sueño americano» aparece despojado de idealizaciones: ascender socialmente requiere atravesar prejuicios, inseguridad, trabajos ingratos y contradicciones personales. La prensa de la época destacó precisamente que esta segunda memoria mostraba también las claves de la formación del McCourt escritor.
La obra completa así el puente entre el muchacho pobre de Limerick y el futuro profesor y escritor Frank McCourt. Es una autobiografía de formación y, al mismo tiempo, un retrato de la experiencia inmigrante en los Estados Unidos de posguerra. Su historia continuará en El profesor, dedicada especialmente a sus décadas frente a las aulas neoyorquinas.






