Descripción
Primera edición. Una elevada historia, concebida por James Joyce en Dublin, se transforma en una sucia telaraña en Buenos Aires. Estos empleados que van a su trabajo, o aquel “grupo de familia” en un tren, quedan captados por una mirada furtiva, de lupa. Un balcón suspendido en el recuerdo vale para presenciar el desfile de viejos y queridos fantasmas. Le vida de una prostituta no es sino el eco del aprendizaje que recupera un nombre, muchos años después. Los métodos de un régimen de terror dislocan y aplastan al sujeto en una feroz alegoría (el estremecedor relato La culpa). Historias sin clave ni final, es decir, de doble filo. Tras su ilusoria fachada pueden esperarse lo terrible y lo patético, el vértigo y hasta la ñostalgia:verdadera ternura de la memoria que explica la calidez esencial desde la que se escribieron todas las páginas de este libro. En ellas, el único habitante ha de ser el Hombre, sobreviviente, acuciado en una trama que se le impone y lo somete, fijado casi siempre a un terror que io desplaza, pero recuperado en la estación de la esperanza, a pesar de todo… Bernardo Verbitsky, uno de los mayores escritores argentinos, enriquece con estos relatos la importancia de su fecunda obra, acostumbrada al éxito como pocas. Una obra hecha también en el sabio oficio de devolver, por los repliegues de la ficción y la realidad, su sentido social a la escritura.





