Descripción
Ejemplar parcialmente intonso. He aquí una nueva y profunda pesquisa dedicada al difícil esclarecimiento del genio nacional. Se trata de un libro viril, honrado, entero, a salvo de esos achaques políticos y de esas sumisiones ideológicas tan frecuentes en este género del ensayismo radiográfico. Su autor no busca granjerias de tipo alguno ni aventura a pontificar meros juicios generales. No son, en fin, ensayos de saldo. Es una obra perfectamente estructurada y orgánica. Tres hitos —analizados en sus más intensos aspectos— le prestan el eje fundamental: la urbe, el país y América. Su título es un acierto de síntesis: Argentina sin América. Es decir, Argentina, país descomunalmente focalizado por las estructuras culturales del viejo mundo; es decir, también, Argentina, país sin enraizamiento, sin compromiso americano, evidentemente amenazado de abstrusa universalidad. Expresa el autor: “El hecho es que estamos instalados en una etapa que sobrepasa ya el preanuncio del hombre abstracto, internacional, indiferenciado. Nuestro hombre ha alcanzado el ingreso a ese estadio de neutralidad espiritual y psíquica que le presta su falsa conformación ecuménica. Hombre libre y mundial —que por encarecimiento injustificado se preceptúa como fenómeno original de América—, sus lineamientos no necesitan figurar en tal o cual coordenada de las antropologías americanas. Constituye el hombre sustituíble, sin rédito existencial. Es el hombre neutro —paralelizable con el hombre masivo del siglo— que necesariamente arrastra, en sus maneras y en su accionar, un equilibrio inestable, difícil”. En suma, asoma vivacísima en sus páginas una desprejuiciada y honda meditación de lo nacional; en algunos momentos, verdaderos zarpazos de captación y definición de lo argentino. Anselmo González Climent, en plena juventud, ha logrado concretar un esfuerzo, una actitud, una obra, ciertamente nada prescindibles.





