Descripción
Título del original en alemán: “Hochzeitsvorbereitungen auf dem lande” Traducción de Carlos Félix Haeberle. El contenido de este volumen es de importancia decisiva para alcanzar el sentido más oculto de la obra y de la personalidad del gran revolucionario de la literatura contemporánea que se llama Franz Kafka. El núcleo principal del material aquí reunido está constituido por los ocho cuadernos complementarios de los trece cuadernos “en cuarto” de los Diarios. Además de las consideraciones sobre “pecado, dolor, esperanza y el verdadero camino”, estos cuadernos encierran anotaciones de carácter íntimo, que revelan el espíritu del autor en sus facetas más escondidas. Pero por sobre el conjunto de fragmentos de prosa y relatos se destaca como pieza de excepcional valor la famosa Carta a mi padre, verdadera clave psicológica que nos da acceso a las fuerzas secretas que movieron la actitud de Kafka como literato y como simple ciudadano. Max Brod, escritor, crítico y amigo íntimo del gran novelista —que lo designó su alba-cea—, se ha expresado inequívocamente acerca de esta carta en su Kajka, publicado por nuestro sello editorial. “Según puedo atestiguarlo por mis conversaciones con Franz”, dice, “la carta, pese a su extensión de más de cien páginas, estaba destinada realmente al padre (la madre debía entregársela). Franz alimentó durante un tiempo la esperanza de que esa carta aclararía su relación con el padre, penosamente interrumpida y dolorosamente cicatrizada.” Más adelante agrega Brod: “¡En cuántas conversaciones con el amigo, cuya profundísima herida conocía entonces —todavía ignoraba sus diarios—, traté de hacerle entender que sobreestimaba al padre y que era absurdo su autodesprecio! Todo era en vano. Por instantes, el cúmulo de argumentos en que se apoyaba Kafka, cuando no optaba por callar, como sucedía muy a menudo, llegaba literalmente a estremecerme y a abrumarme. Aún hoy siento que la cuestión básica sobre la importancia que pudiera revestir para Kafka la adhesión del padre no está formulada del punto de vista de Kafka, sino desde un punto de vista externo. Simplemente esta necesidad persistía, era real, era un sentimiento inextirpable, arraigado, que hasta los últimos años se hizo sentir como presión del temor, de la debilidad y del autoaesprecio.” Lo trascrito permitirá comprender por qué el tema del padre aparece tantas veces, directa o indirectamente, en la producción kafkiana, y cómo la obra de aquel hombre extremadamente sensible y misterioso está escrita con la sangre de un temperamento y de un destino.





