Descripción
211 páginas. En Cuentos en Corrientes y Paraná se mencionan acontecimientos de fines de la década del 50 en Buenos Aires. Para avivar aún más la nostalgia del porteño, la acción no se desplaza nunca más allá del “bajo”, es decir, una decena de cuadras de la esquina del título: pleno “microcentro”. Enrique Silberstein enfoca la mira sobre varios ladrones “especializados” que evolucionan desde la habitual “barra” del café hasta la “banda” organizada. Paradójicamente, la fatalidad vencerá siempre en estos cuentos a la natural “viveza” porteña: sus protagonistas no lograrán disfrutar del dinero que tanto trabajo les costó obtener. El humor nutre la totalidad de la colección y acentúa, a veces hasta la caricatura, modalidades típicas del porteño: amistad sin dobleces, devoción tanguera y boxística, sistemático “campaneo” de minas, solidaridad espontánea para el que está en la “mishiadura”. Estas particularidades están por encima del delito y por eso la sangre no llegará al río. Al lector, estos cuentos le devolverán un clima del pasado porteño en el cual se sintió inmerso, no’hace tanto. Mágicamente, dicho lector recobrará su propio rostro, más joven y casi siempre, menos desencantado.





