Descripción
180 páginas. ¿Es posible la consumación del amor entre dos personas de distinta religión? ¿Pueden un judío y una católica donarse en la reciprocidad total que el amor demanda? Ese es el problema que Marcos Soboleosky plantea en esta novela alucinante, donde no se sabrá qué admirar más: si el nudo de la intriga, que ata al lector a través de un laberinto arduo y sin concesiones, o la atracción de su estilo opulento. Este libro bien puede afirmarse que tiene contados paralelos en la literatura argentina contemporánea, por que el autor no se demora en la menor complacencia para con la prosa —de la que es dueño y señor— o hacia ciertos elementos accesorios que tantos estragos causan en nuestra producción imaginativa. Los recursos de Soboleosky para cincelar a los dos personajes centrales son caudalosos, y al conducir los hilos que auspician el drama espiritual y religioso del héroe hace alarde de una capacidad de instrospección sorprendente. ENFERMÓ LA VID, es una novela esencialmente argentina por sus protagonistas y los escenarios en que esas criaturas se desesperan, pero acaudala una insospechada latitud universal por el drama que las atormenta. Todos los matices que pueden conmover a dos seres en el área terrena —sentimentales, sociales, culturales, económicos y fundamentalmente los religiosos— se alojan a través de momentos ilustres o triviales debajo de la piel de Ezequiel Orleansky y Ana Gómez, arquetipos trazados con despiadado rigor y en quienes muchos sorprenderán el más audaz de sus retratos psicológicos. Marcos Soboleosky ha escrito un libro sin puntos aparte, con una adjetivación que transparenta victoriosamente su mensaje, y nos cautiva con el soplo estremecedor de un conflicto tan original como desconocido por tantos. La Editorial LA REJA, al incluir esta obra en su colección NOVELISTAS DE HOY, lo hace convencida de que la misma se codea cómodamente con las que integran esta serie de jerarquía universal.




