Descripción
Un grupo de 223 hombres ha formado durante 25 años de lucha un Club de golf. La sociedad está ya en una marcha de franca prosperidad. Los socios y sus familias ya disfrutan de sus fines de semana que les hace olvidar la agobiadora labor de la ciudad. Los chicos retozan. Florecen los noviazgos. Los septuagenarios se trenzan en partidos feroces. Sol. Oxígeno. Libertad…Pero llega un hombre. Un medio hombre. Un enfermo que había abandonado sus estudios sin terminar su carrera. Era epiléptico. Su raquitismo, más mental que físico, estaba disfrazado por una dura costra de arrogante prepotencia. Y llevaba entre las convulsiones de sus ataques de epilepsia los gérmenes de una megalomanía desorbitada. Dedicó su vida al proyecto insensato de apoderarse del Club. Quiso ser dueño absoluto de aquellas extensiones cuidadas como un jardín. Quiso primar sobre los centenares de socios aplastando despiadadamente toda resistencia. Fue comprando voluntades. Un puesto administrativo importante ponía en sus manos centenares de millones, y comenzó a colocar sobre la gente y las cosas los impactos de una generosidad monstruosa. Regalaba con la misma indolencia un automóvil de un millón de pesos o una campana de una tonelada como pagaba con un gran billete un vaso de soda dejando el vuelto para el mozo. Logró ser el dueño absoluto de todo y se suspendieron las asambleas donde los socios podían expresar sus opiniones. Comenzó la construcción de una gran muralla de granito y bronce llamada a perpetuar su memoria y que debía tener varios kilómetros de largo. Inició también el levantamiento de un suntuoso solario de mármol para ser utilizado el día en que hubiera en el Club paralíticos o ancianos decrépitos…Una vez que hubo logrado imponerse a todos, apoderarse de todo, primar sobre todos sin absolutamente ninguna oposición, los mismos gérmenes malignos que almacenaba en su interior consumaron su desintegración anímica: el poderoso, el prepotente acabó por unirse a los dos únicos pederastas con que contaba el Club para formar una apretada trinidad.





