Descripción
320 páginas. Elogiado sin retaceos por la crítica más exigente, y apoyado en el más rotundo éxito de librería, Hijo de ladrón, que viera originalmente la luz en Chile, se ha impuesto como una de las más altas expresiones de la novela en el panorama literario continental. En un reciente estudio sobre el estado actual de la literatura chilena, el renombrado crítico trasandino Alone ha dicho: “Hijo de Ladrón es la mejor de las novelas publicadas desde hace mucho tiempo, con gran diferencia. Es verdaderamente grande y rara, honda, realista, poética, de esas que aparecen de tarde en tarde y dejan huella.” En forma igualmente rotunda, Ricardo Latcham, crítico de La Nación, de Santiago, afirma que “este soberbio libro en cuyas escenas se define un gran escritor, que sabe destacar a sus creaturas y dejarlas de pie para siempre, con su talla fisiológica rotunda y su criolla psicología, se levanta a gran altura en el medio literario nacional”. Nacido en Buenos Aires, Manuel Rojas posee ciudadanía chilena, no por haberse nacionalizado, sino porque la constitución de Chile concede ciudadanía al hijo de chileno avecindado en el país. Manuel Rojas vivió su juventud en la Argentina y estudió en Buenos Aires y Rosario, ciudades ambas que, en buena parte, sirven de escenario a esta gran novela. Diez volúmenes —poesías, ensayos, novelas, cuentos— agrupan la obra de Rojas, cuya labor, premiada dos veces en concursos argentinos, encarna con simbolismo feliz la estrecha unidad espiritual de las dos Repúblicas hermanas.




