Descripción
Con erudición y mucho humor, Paul Tabori se propone en Historia de la estupidez humana una empresa tan desmesurada como entretenida: rastrear a través de la historia las distintas formas en que las personas y las sociedades han actuado contra la razón y, muchas veces, contra sus propios intereses. La estupidez no aparece simplemente como falta de inteligencia, sino como un fenómeno humano relacionado con el orgullo, la vanidad, la credulidad, el miedo, los prejuicios y la resistencia a revisar las propias convicciones.
Contenido:
Introducción, por Richard Armour
I. La ciencia natural de la estupidez
II. Riqueza, codicia y el mito de Midas
III. Convenciones y comportamiento social
IV. Genealogía y orgullo de linaje
V. La estupidez de la burocracia
VI. Los absurdos de la ley
VII. La estupidez de la duda
VIII. Mitos y fantasías
IX. Folie érotique
X. El fin de la estupidez
Bibliografía — Índice
Tabori construye su argumento mediante una sucesión de episodios históricos, costumbres, creencias, decisiones políticas, instituciones y comportamientos colectivos. Recorre asuntos tan diversos como el afán por la riqueza, las convenciones sociales, la genealogía y el orgullo de linaje, la burocracia, los absurdos jurídicos, las supersticiones, los mitos y ciertas manifestaciones del comportamiento sexual. La acumulación de ejemplos convierte el libro en una peculiar historia cultural de la irracionalidad.
El tono es esencial para entender la obra. Tabori no escribe un tratado académico convencional, sino un ensayo de divulgación atravesado por la ironía y la sátira. El lector puede reírse ante muchos de los casos recopilados, aunque detrás de lo cómico aparece una observación más seria: decisiones absurdas pueden convertirse en leyes, instituciones, prejuicios o creencias colectivas y producir consecuencias históricas muy reales. La introducción de Richard Armour refuerza precisamente esa combinación de reflexión y humor.
El resultado es una obra difícil de encasillar entre historia, filosofía, psicología popular y ensayo humorístico. Su atractivo permanece porque Tabori no presenta la estupidez como una rareza perteneciente al pasado, sino como una posibilidad permanente del comportamiento humano. Más que un catálogo de disparates históricos, termina siendo una reflexión irónica sobre nuestra facilidad para racionalizar prejuicios, obedecer normas absurdas y repetir errores.






