Descripción
137 páginas. En Historia universal de la infamia está Borges de cuerpo entero, manejando lúcidamente ese estilo suyo, donde nunca falta ni sobra una palabra, y en donde el sentido poético alterna con el humorismo y la erudición. Para Borges, como él mismo lo expresa, barroco es aquel estilo que deliberadamente agota, o quiere agotar, sus posibilidades, y que inda con su propia caricatura. Las páginas que van a leerse responden en un todo a esta definición. Pero e antipedante que hay siempre en Borges se apresura a afirmar modestamente que son sólo “el irresponsable juego de un tímido que no se animó a escribir cuentos y que se distrajo en falsear y tergiversar (sin justificación estética, alguna vez) ajenas historias”. El lector advertirá sin esfuerzo que precisamente ese juego es el fruto admirable de la riqueza de la invención, del sabor alegórico de los temas y de una ironía sutil; rasgos todos que aquí, como en tantas otras de sus producciones, dan al arte de Jorge Luis Borges su sello inconfundible de señorío y originalidad.





