Descripción
Prefacio por Vicente P. Caride. Ilustrado a color.Una suerte de vocación humanista ilumina la existencia de Román S. Barousse. El itinerario de su vida se halla jalonado por las dotes del educador nato, tal como lo expone en las meditaciones sobre el sentido de la docencia Eduardo Spranger, para proseguir luego, llevado por una fina sensibilidad y un metódico conocimiento, al ámbito de la medicina. Tales experiencias fueron nutriendo su personalidad, a lo largo y a lo ancho, en la comprensión de la vida y la criatura humana. Esto no es ajeno -a la vez- de su amor al arte, en el recogimiento de su morada, rodeado de cuadros, libros y música; de la frecuentación a los museos, exposiciones, en el anhelo de una integración cultural, para ofrendarnos en esta oportunidad el fruto silencioso del diálogo cotidiano, que presenta ahora a los lectores de La contemplación estética de la pintura. Este ensayo encierra un saber referido al significado y sentido de la vida





