Descripción
147 páginas. Las elecciones constituyen la subasta del poder entre los distintos estratos de las clases dirigentes. En 1978 la puja la ganó Copei y existe una especie de euforia porque quien más gritaba en la subasta, amparado en su fama de brujo y de manipulador incomparable, no logró el disfrute del gobierno durante un nuevo quinquenio. La pipa se rompió, cesó la brujería, se desvaneció el embrujo y, al concluir el hechizo, fue derrotada la soberbia.





