Descripción
Primera Edición. Radiografía del país y de la idiosincracia de su gente. 170 páginas. Con la condición proteica de un ensayo interdisciplinario y la fluidez; engolamientos de amicales charlas de entrecasa, en La República de Trapalanda Marco Denevi hace vibrar una carmpana de alerta para despertar de sueños utópicos a los argentinos. Lanza, también, oportuna y necesaria admonición para exhortarlos a dejar de lado mitos y fábulas adolescentes y asumir la adultez que prepare auténtico reflorecimiento de la Nación, en plenitud y responsabilidad de toda la ciudadanía. Valido de innata agudeza conceptual, recurre a una especie de literario desdoblamiento: por un lado, el escritor real; por otro, ficticio huésped extranjero que enhebra con penetrante ironía, duras e incuestionables verdades. Con visión esperpéntica denuncia la paupérrima realidad de escamoteada utopía que alguna vez fue promesa ilusoria. “República que reside en núestros sueños y en nuestras palabras, Trapalanda vendría a ser la Utopía que nos propusimos como modelo…”. Falacia que Denevi vapulea e intenta ahuyentar con sátiras y sarcasmos, dentro de un “discurso” pródigo en acertadas observaciones, gracejo y felices hallazgos expresivos. La República de Trapalanda fija nítida radiografía del país y de la idiosincrasia de sus gentes. El enjuiciador que la estructura no apela al humor por el humorismo en sí. El tono elegido opera, ante todo, como medio para replantear a todos los que aman a la República Argentina un examen de conciencia, la revisión vital y positiva de su historia, actualidad y porvenir. Lo que Denevi articula con la amena informalidad del ensayo, de hecho proyecta alcances de un estudio polifacético donde —con levedad, pero mordazmente— incursiona política y sociología, economía y educación, organización cívica y legislación, usos y costumbres, ideas y creencias, folclore y geografía, historia y literatura. En La República de Trapalanda, refirma una vez más lo manifestado por Ángel J. Battistess al recibir a este prolífico escritor en la Academia Argentina de Letras: “Menos el aburrido, Marco Denevi ha cultivado todos los géneros literarios tradicionales y señorea los recientes”.





