Descripción
128 páginas. Lo que creía Juana Jugan, fundadora de las Hermanitas de los Pobres. El contenido de esta obra al mismo tiempo que remite a la realidad fundamental de la fe, nos lleva también de la mano a un descubrimiento extraordinario: en Juana Jugan la fe se confunde con la pobreza. Pobreza en bienes materiales, según la entiende san Lucas. Pobreza en el sentido amplio de humildad, según la entiende San Mateo. Pero pobreza que, tanto en uno como en otro, es, ante todo, dependencia constante y filial de las manos de Dios, con todo lo que ello engendra de paz, alegría, sabiduría y fortaleza, bienes todos ellos que son «fruto del Espíritu» según la expresión de san Pablo. Todo ello hace pensar que la fe, la pobreza y la caridad llegan a armonizarse hasta el punto de confundirse entre sí. La única manera auténtica y razonable de interrogarse sobre la fe de Juana Jugan es hacerlo en términos de pobreza. Ésta es asimismo la única manera de beneficiarse de la irradiación de esta fe sobre la nuestra. Es a su vez una profundización clarificadora y original del mismo concepto de pobreza, a la que selectos espíritus aspiran tan a menudo hoy en día, sin conocer siempre, y aun la mayoría de las veces, la verdadera fuente y sin aplicarle su verdadero nombre. Estas páginas aspiran a despertar y revelar algo de este amor que comienza y acaba con la pobreza que sólo en Dios recibe su sentido.




