Descripción
155 páginas. Minas del retorno es la novela de un «regreso», de un nuevo recorrido odiseico, ahora desde las entrañas del mundo en un yacimiento de plata, hacia la destrucción, hacia la muerte. Se abre a dos planos paralelos: las horas intensas del día en que Alfredo Montenegro, un buscador de minas, regresa a su aldea. Parral, en el norte de México, y el intenso recorrido por todos los recuerdos de su vida. Esas horas y esos recuerdos son, a la vez, círculos concéntricos en que se desplaza ese gambusino, símbolo no de la astucia, como Odiseo, sino de la soledad, de la fuerza mortal de los hombres, de la pasión por vencer al destino, al tiempo. La amplitud de la conciencia de la caída humana, de su vida subterránea como los minerales, del paisaje y del carácter de los mineros en esa región del continente latinoamericano, hacen que el «retorno» lo sea hacia el punto de partida, hacia el origen: la fuerza oscura y a la vez luminosa en que todo hombre regresa hacia la nada, queriendo, sin embargo, destruir las sendas de ese retorno. Llega al corazón de ¡a roca, del mundo, a la riqueza mineral de los yacimientos y de los recuerdos, y en su regreso quiere llevar entre las manos esa prueba, haber salido a salvo de ese vertiginoso abismo, de ese recorrido insobornable de todos los hombres.





