Descripción
205 páginas. Primera edición. El arte del reportaje se parece a la práctica del psicoanálisis en cuanto tiende a obtener que el entrevistado no diga lo qué quiere decir sino lo que en verdad piensa. Hay especialistas en ser reporteados que consiguen eludir a periodistas poco avezados a los que proveen de respuestas tuches que poco aportan para mostrarlos realmente. Por otra parte, una de las normas del periodismo clásico es la que establece que el periodista debe “borrarse” de la entrevista: el resultado es una fría serie de preguntas y respuestas que no ubican al lector “en la situación”. María Esther Gilio, la autora de LA GUERRILLA TUPAMARA, conoce su arte y lo practica violando esta norma, lo que da a sus notas una frescura y una profundidad nada comunes. Y si no sorprende ver hacer strip-tease frente a la periodista a Isabel Sarli, es insólito asistir a idéntico acto practicado por Onetti, Troilo, Borges, Dominguín, un cura tercermundista, campesinos del nordeste brasileño o revolucionarios cubanos. El resultado es un libro apasionante donde “personas y personajes” aparecen nítidos en su entorno con todos los rasgos que justifican conocerlos. La mayor parte de las notas incluidas en el presente volumen fueron originalmente publicadas en el semanario “Marcha” de Montevideo. Diseño de tapa: Carlos Boccardo.




