Descripción
213 páginas. Primera edición. En esos tiempos postmetafísicos, cuando la filosofía ya no puede verse a sí misma como protagonista de una iluminación progresiva, pues ha abandonado la persecución de las esencias para vérselas con los hechos singulares y fortuitos, la autora busca una renovación de las formas acorde con estas transformaciones. En estas Notas para una filosofía impresionista hay la intención de acercar la filosofía al arte, que entonces, más que conceptos, ofrecerá pinceladas, apenas contornos, manchas de color, zonas de luz y sombra. De la mano de Walter Benjamin la acerca a la forma del relato, la narración rememorante de lo singular; en las huellas de Heidegger trata de vincularla a la poesía, palabra fundadora que en el nombrar crea y reconstruye, armada de la metáfora, la forma de lo inefable. Y se abre el telón a la escena filosófica donde se mueven los personajes y van discurriendo sobre las artes del memorar, del pensar y del hablar: Sócrates y Kierkegaard, cuyas siluetas se esbozan, son los ironistas que ocupan la segunda parte de esta obra-recorrido. ¿Y quién es el ironista? El que mira de lejos, con los ojos entornados, la mirada oblicua. La ironía, como una de las tantas formas del humor, es sobre todo una forma de conocimiento. Irrumpe en el mundo hecho racional trayendo a presencia lo que éste excluye, llámese locura, enfermedad, extravagancia, sinrazón. Y no se anda en pos de definiciones, sólo se colocan los personajes y se urde la trama de preguntas: ¿qué rasgo oculto nos los hace cercanos? ¿Qué puede aportar la ironía al conocimiento del mundo en esta era del descentramiento del sujeto? Hay aquí pistas a seguir, caminos, tal vez para disuadir a la razón de su obsesión por el sistema, su exigencia de conciliación, su necesidad de reposo al abrigo de las certezas. Mónica Virasoro es bachiller en Letras, licenciada en Filosofía y magister en Ciencias sociales. Ha publicado ensayos en obras colectivas. Los ensayos incluidos en este volumen se basan en ponencias presentadas en congresos importantes. En la actualidad es profesora de la Universidad de Buenos Aires en la cátedra Problemas de la filosofía, a cargo de Tomás Abraham.





