Descripción
Contrariamente a lo que se cree, el crimen perfecto no es el que asegura la impunidad del culpable, sino aquel que perdura en los oídos del buen conocedor como el catártico acorde final de una sinfonía. Para fortuna de los amantes del género, Alfred Hitchcock ha incluido en esta antología una serie de autores que gozan de su más alta y exigente estima. Sus relatos constituyen música celestial para quienes encuentran musicalidad y armonía en los alaridos de terror, los disparos a bocajarro y el sordo sonido del cuchillo que desgarra la carne de la víctima… En suma, un libro tan agudo como un estilete y tan contundente como una maza descargada sobre un cráneo.




