Descripción
350 páginas. Título original francés: La culture pour vivre. Traducción: José Bianco. ¿Puede hablarse de cultura en tiempos en que la inflación, la amenaza continua del desempleo, la violencia, están en el centro de las preocupaciones de todos? El autor de este libro fascinante responde con una rotunda afirmación a esa pregunta angustiosa: lejos de apartarnos de los problemas más urgentes, la cultura puede ayudarnos a plantearlos en toda su extensión y a enfrentarlos con los recursos del alma y del espíritu. La cultura ya no es una distracción fácil ni una ascesis inalcanzable. Es una dimensión de la existencia de cada uno, algo que le confiere su plenitud. La reivindicación de la “calidad de la vida” desemboca necesariamente en la cultura, que es la dignidad de la vida. Mostrar que la cultura está ausente en el vivir de la gran mayoría pero que podría reencontrar su sitio en ese existir; descubrir entre las mil aventuras de la creación los fermentos de un arte digno de nuestro tiempo; distinguir lo que puede esperarse del Estado y lo que está sujeto a la responsabilidad de los ciudadanos, los artistas, los animadores; trazar el inventario de la literatura, el teatro, el cinematógrafo, las artes plásticas, la arquitectura, la televisión y señalar así los hechos que anuncian el porvenir: tal es el propósito de esta obra nacida de la angustia y la esperanza. Un libro cuyo afán es demostrar, según la expresión de Jacques Duhamel, que la cultura es “lo necesario para que una jornada de trabajo sea una verdadera jornada de vida”. Jacques Rigaud nació en 1932. Ha sido director del gabinete de Jacques Duhamel, ministro de Asuntos Culturales entre 1971 y 1973, profesor en el Instituto de Estudios Polín de París y es actualmente Subdirector General de la UNESCO.





