Descripción
248 páginas. Traducción del original en italiano por Enrique Pezzoni. Ilustración de la portada, J. Batlle Planas. Guido Piovene, en LA GACETA NEGRA afronta el mal, avanzando como un explorador en la selva, a través de lo más intrincado y lo más oscuro del alma humana. Como un explorador reseña minuciosamente los riesgos, las etapas de desánimo, los descubrimientos, las bellezas, porque aun cuando el lirismo de sus paisajes cree a veces un clima fascinador, o aun cuando la angustia, la crueldad y el descreimiento hagan la atmósfera irrespirable, todas las situaciones son dadas como transitorias. El autor pasa por ellas, sabiendo que una, al fin, llegará a ser la última, y sin dejar que el lector sospeche si esa última será sombría o luminosa, pero arrastrándole en una tensión mantenida por el anhelo de pasar al otro lado. Este libro, además, trata de dar respuesta clara y categórica a una de las cuestiones más acuciantes de la literatura actual: “¿Es que solo se puede hacer buena literatura con los malos sentimientos?” En su prólogo, Guido Piovene puntualiza: “Solo se puede contar del hombre lo que se toca y se comprueba en el desenvolvimiento de su íntima naturaleza. El bien, que todo lo transforma, es una potencia sin cuerpo. Aparece como exaltación y a un tiempo como rechazo de la materia que se narra; como un breve y agudo acto decisivo que no tiene materia en sí mismo, ni corresponde a palabra alguna, lo más a un grito de júbilo como en ciertos cantos litúrgicos, llenos de sumisión: el ‘Gloria a Dios’ que los corona y por ello mismo les da fin.”





