Descripción
A cumplir los sesenta años, Inés descubre que siempre se dejó dominar, que ha llevado una vida que nunca le ha pertenecido, ignorando su identidad, sus gustos, su voluntad. Inés vuelve a su antigua pasión, la pintura, y recuerda. Rememora los momentos a veces terribles de su niñez (la quema de un Diario que su madre y sus tíos descubrieron y leyeron en voz alta, para su vergüenza, destruyendo lo que formaba su propio paraíso secreto), y empieza a conocer mejor el mundo que la rodea. A través de su obra creativa artística, ella lo va asimilando y recuperando todo: las miserias de su familia, el desconcierto de los jóvenes, la pobreza, la represión del régimen de Pinochet… Edwards nos ofrece con esta obra una perspectiva histórica y un análisis sociológico del Chile de nuestro siglo.





