Descripción
218 páginas. Cuando Adolfo Bioy Casares publicó en 1945, por primera vez, esta novela, planteó a través de su imaginativa prosa, la duda de si puede un hombre, encerrado en una celda, sentirse al mismo tiempo libre y absolutamente feliz. La idea que germina en la tortuosa mente del gobernador Castel —amo absoluto de las islas de los condenados— es modificar ciertos elementos en los cerebros de reclusos previamente elegidos, con el fin de otorgarles el poder de captar nuevas percepciones sensoriales. Plan de evasión, libro pleno de símbolos, claves y alucinantes posibilidades, se mantiene fresco y vigente y es un importante hito en la literatura argentina contemporánea.





