Descripción
268 páginas. Existen buenas razones para opinar que las cuestiones del tráfico ilícito de armas pequeñas y tecnologías sensibles pueden tratarse como un solo problema, aunque, a primera vista, abarcan gran variedad de temas que tienen considerables diferencias entre sí. No obstante, ambos comercios ilegales están a menudo relacionados con el contrabando de drogas, actividades terroristas, guerra de guerrillas y crimen organizado, así como con otros tipos de conflictos de pequeña intensidad. En algunos casos, ei tráfico ilícito de drogas y armas pequeñas preludia al tráfico de tecnologías sensibles, creando una espiral de corrupción y otros crímenes de proporciones nacionales e internacionales. Este libro muestra cómo el tráfico ilícito afecta tanto la estabilidad de los Estados como la seguridad de sus poblaciones. No existen fronteras nacionales o regionales que limiten este tipo de tráfico: el problema es realmente global, con ramificaciones de múltiples facetas. Ea represión de su desarrollo y proliferación requiere una mejor evaluación del fenómeno y una nueva manera de considerar los problemas y hallar soluciones. En un mundo cada vez más interdependiente, el mayor desafío actual parece ser el de tomar decisiones atrevidas que establezcan nuevas prioridades y aceptar emprender acciones innovadoras de cooperación, cambiando al mismo tiempo las antiguas maneras de pensar y trabajar. Se demuestra en este libro que esta actitud constituye una visión particular, que forma parte integral de la búsqueda de un nuevo orden mundial; para ello no será suficiente emprender cambios estructurales para alcanzar solamente la seguridad internacional: habrá que preocuparse también por emprender profundas transformaciones de los valores fundamentales. Por consiguiente, hacer frente a la cuestión del tráfico ilícito desde una nueva perspectiva es la condición sine qua non del éxito en esta lucha a nivel nacional e internacional. El libro finaliza con un conjunto de recomendaciones sobre cómo desarrollar la cooperación en este campo y propone urna agenda orientada hacia la acción que deberían seguir diversos organismons, entre ellos las fuerzas de policía, patrullas fronterizas, instituciones judiciales y parlamentarias, INTERPOL, servicios de inteligencia y otros actores que luchan contra el tráfico ilícito.





