Descripción
331 páginas. La sierra ensalma de quietud a los hombres que en ella moran. Sobre sus cumbres agudas se agolpan las nubes, pintando fantasías en el cielo, que a veces son trágicas y llenan de terror a los pastores de los ganados trashumantes, cuando se han retardado en los valles altos. El viento del norte sopla con tenacidad, resecando el suelo, haciendo áspero el desmenuzar del polvo triturado por la rueda que pasa, resonoro el caer del guijarro proyectado por el casco del caballo inquieto. Las noches sin luna tienen negrura de abismo, en la que se adivina el espesor de lo infinito donde bulle la pedrería brillante de las estrellas. En la sierra todavía sobrecoge el misterio de la soledad silenciosa y a veces vibran enamoradas las guitarras argentinas.





